Sección: “Diálogos bajo el baobab”
Diálogo inaugural 1: Bajo el baobab con el Maestro Nsue Abuy y sus discípulos
Escenario: Bajo el baobab, al amanecer. El Maestro Nsue Abuy se sienta en el centro, rodeado de sus discípulos: Ona Nsue, Amina, Fátima, Keita y Touré.
Maestro Nsue Abuy: Hoy hablaremos de la palabra. No de cualquier palabra, sino de la que sostiene comunidades, guía líderes y transforma sociedades. La palabra que se da con conciencia es autoridad viva.
Ona Nsue: Maestro, ¿cuál es la diferencia entre palabra y obediencia? Porque muchas veces obedecemos sin pensar, sin cuestionar.
Maestro Nsue Abuy: Obedecer por miedo no es palabra. Obedecer desde el respeto a la verdad y al bien común sí puede ser palabra. La diferencia está en la conciencia y la intención.
Amina: Pero, ¿qué ocurre cuando la palabra se enfrenta al poder violento? ¿Tiene sentido seguir hablando si no nos escuchan?
Maestro Nsue Abuy: Justamente allí se prueba su fuerza. Recordad a Lumumba y Sankara: dieron su palabra al pueblo y no la traicionaron, aunque la muerte los esperara. La palabra ética no se mide por aceptación inmediata, sino por coherencia y resistencia.
Fátima: Entonces, Maestro, ¿la palabra tiene sentido en la política actual, entre corrupción y compromisos dudosos?
Maestro Nsue Abuy: Sí, Fátima. La palabra sigue siendo brújula. Incluso en tiempos corruptos, quien habla con integridad marca camino. No siempre es fácil, pero sin palabra, la política se convierte en mera imposición.
Keita: Maestro, eso suena muy bonito, pero ¿y si la gente no quiere escuchar? ¿Qué valor tiene entonces la palabra?
Maestro Nsue Abuy: Keita, la palabra no siempre convence, pero siembra conciencia. Una semilla no da fruto al instante, pero florece si se cuida. La palabra, plantada con coherencia, genera futuro.
Touré: Maestro, ¿y qué pasa con la tradición y la modernidad? A veces las palabras de ayer parecen inútiles hoy.
Maestro Nsue Abuy: Touré, la tradición sin reflexión se vuelve peso muerto; la modernidad sin memoria se vuelve imposición vacía. La palabra ética une ambos mundos: aprende del pasado y lo proyecta en soluciones del presente.
Ona Nsue: Entonces la palabra es más que hablar, es vivir lo que decimos.
Maestro Nsue Abuy: Exactamente, Ona. Bajo el baobab, la palabra se mide en actos y coherencia, no en ruido ni apariencia. Esa es la lección que os dejo hoy: la fuerza de la palabra se reconoce en quien la respeta, la practica y la defiende (junio, 2026)
Simplicio Nsue Avoro, pedagogo y educador